La estrepitosa caída de Kristi Noem, el rostro de la guerra de Trump contra la inmigración
Puntos Clave
- Según El País, el perfil nacional de la gobernadora de Dakota del Sur, Kristi Noem, se ha desplomado tras liderar una agenda de línea dura alineada con Donald Trump contra la inmigración.
- Sus tácticas estatales en la frontera —incluido el envío de la Guardia Nacional de Dakota del Sur a Texas— quedaron bajo escrutinio legal y ético por presunto financiamiento privado.
- Los choques con líderes tribales y organizaciones civiles evidencian los límites de la autoridad estatal frente a la ley federal de inmigración.
- Para inmigrantes y solicitantes de visa, crecen los riesgos de aplicación estatal sin cambios en la elegibilidad federal ante USCIS (Servicios de Ciudadanía e Inmigración de EE UU).
- Litigios sobre el alcance del poder estatal, como el caso de Texas SB4, siguen definiendo qué pueden hacer realmente los estados en materia migratoria.
Un ascenso meteórico y un frenazo abrupto
Según se informa en El País, Kristi Noem pasó de ser figura ascendente del Partido Republicano a encarnar, con fuerte retórica y gestos de alto perfil, la ofensiva antiinmigración cercana a Donald Trump. Ese posicionamiento, sin embargo, presuntamente se volvió en su contra: la controversia y el desgaste político dentro del propio partido y ante votantes indecisos han mermado su proyección nacional. El resultado es una caída visible en su influencia como “rostro” de la guerra política contra la inmigración.
Tácticas estatales, límites legales y tensiones con comunidades tribales
Noem ganó foco nacional al desplegar unidades de la Guardia Nacional de Dakota del Sur a Texas como apoyo a Operation Lone Star, el plan estatal para “tapar huecos” del control fronterizo. Un primer despliegue habría aceptado dinero privado —según se informa—, abriendo dudas éticas sobre la cadena de mando y el estatus de las tropas bajo Title 32 (autoridad estatal con supervisión federal). Su discurso también chocó con líderes tribales: algunas naciones originarias la vetaron de sus territorios tras afirmaciones incendiarias sobre influencia de cárteles, un conflicto que subraya cómo la política migratoria puede agravar disputas de soberanía local y confianza comunitaria.
Qué significa para las familias inmigrantes y solicitantes de visas
La aplicación de la ley migratoria corresponde principalmente al gobierno federal. La Corte Suprema, en Arizona v. United States (2012), acotó lo que pueden hacer los estados, y los litigios actuales sobre Texas SB4 —que permitiría arrestos y expulsiones estatales de personas indocumentadas— vuelven a poner a prueba esos límites. En la práctica, esto deja un panorama desigual: más encuentros con policías estatales y locales cerca de la frontera y rutas internas, mayor exposición a delitos estatales (como “trespassing”) y un efecto disuasorio en la vida diaria. Pero los estados no pueden reescribir la Immigration and Nationality Act (INA): las reglas federales de asilo, elegibilidad de visas como H‑1B (visa de trabajo especializado) o procesos ante USCIS no cambian por acciones estatales.
Trámites ante USCIS: tiempos, tarifas y claves de solicitud
- Tiempos de procesamiento: varían por formulario, categoría y oficina. Como guía general, autorizaciones de empleo (Form I‑765) suelen tardar varios meses; ajustes de estatus (Form I‑485) pueden superar el año en algunas jurisdicciones. Verifique su caso en la herramienta “Check Case Processing Times” de USCIS y considere alertas de cuenta en línea para actualizaciones.
- Tarifas: USCIS implementó en 2024 una regla de tarifas con aumentos, diferencias entre presentación en línea y en papel, y exenciones/descuentos para ciertos solicitantes (por ejemplo, VAWA, asilo, TPS en situaciones específicas). Use la calculadora de tarifas de USCIS antes de pagar. Para empleo, H‑1B y la petición I‑129 tienen costos y suplementos propios; confirme los montos vigentes.
- Puntos clave de solicitud: mantenga su dirección actualizada con AR‑11; responda oportunamente a RFEs/NOIDs; cargue traducciones certificadas; considere “premium processing” (Form I‑907) cuando disponible, sabiendo que acelera la respuesta de USCIS pero no garantiza aprobación; y guarde copias digitales de todo. Si tiene DACA, TPS o EAD, revise posibles extensiones automáticas de validez que USCIS pueda tener vigentes y lleve consigo evidencia de estatus. Ante detenciones o redadas locales, conozca sus derechos a guardar silencio y a consultar con abogado.
Fuente: Artículo Original