La icónica lista de los Más Buscados del FBI entra en una nueva era con un añadido sin precedentes
Puntos Clave
- Por primera vez, la lista “Ten Most Wanted Fugitives” del FBI incluye presuntamente a un ciberdelincuente
- El sospechoso, Aníbal Aguirre, alias “Prometheus”, es el Fugitivo No. 540 por un esquema de “ATM jackpotting” con malware
- Fiscales federales alegan que millones extraídos de cajeros en EE. UU. financiaron al Tren de Aragua
- En Nebraska se han presentado cargos contra 93 acusados vinculados a la conspiración, según autoridades
- El FBI pide la ayuda del público; víctimas y testigos pueden reportar sin importar su estatus migratorio y, en ciertos casos, podrían ser elegibles para visas U/T
Un giro histórico en la lista del FBI
El FBI incorporó por primera vez a un presunto ciberdelincuente en su lista “Ten Most Wanted Fugitives”, señalando un cambio en la naturaleza de las amenazas: ya no solo portan armas, sino también malware. Se trata de Aníbal Aguirre, conocido como “Prometheus”, identificado como Fugitivo No. 540. Según investigadores, habría diseñado un esquema de “ATM jackpotting” —malware que fuerza a cajeros automáticos a dispensar efectivo a demanda— en todo Estados Unidos. “Los peores criminales están en la mira del FBI”, dijo el director del FBI, Kash Patel, quien subrayó que la colaboración ciudadana es clave para localizarlos.
Vínculo con Tren de Aragua y cargos en Nebraska
Fiscales federales alegan que el dinero obtenido con el malware se canalizó hacia el Tren de Aragua, grupo criminal transnacional venezolano descrito por funcionarios estadounidenses como una organización terrorista, presuntamente para financiar actividades violentas. En el Distrito de Nebraska ya se han imputado 93 personas dentro de la investigación más amplia, que, según la fiscal federal Lesley Woods, rastrea el flujo de fondos desde cajeros comprometidos en EE. UU. hasta “raíces terroristas” en Venezuela. Autoridades publicaron imágenes de vigilancia que documentan la operación y afirmaron que se trata de un esfuerzo coordinado de agencias locales, estatales y federales.
¿Qué significa para la comunidad inmigrante?
Para la comunidad hispanohablante, las autoridades advierten sobre riesgos de “reclutamiento” como mulas de dinero o técnicos de cajeros mediante ofertas de trabajo falsas o promesas de ingreso rápido. Se recomienda desconfiar de empleos que pidan manipular cajeros, usar software no autorizado o mover efectivo de terceros. Denuncias y pistas pueden enviarse en tips.fbi.gov o al 1-800-CALL-FBI; el estatus migratorio no se pregunta al reportar delitos. Si usted fue víctima de robo, extorsión o coerción vinculada a estas redes, documente incidentes, conserve comunicaciones y busque asesoría legal acreditada.
Recursos migratorios si usted fue víctima o testigo
En ciertos casos, víctimas de delitos pueden ser elegibles a U nonimmigrant status (visa U), un estatus de no inmigrante para víctimas que cooperen con la policía y cuenten con certificación (Formulario I-918, Suplemento B). USCIS (U.S. Citizenship and Immigration Services, la agencia que procesa beneficios migratorios) mantiene demoras considerables: los tiempos de procesamiento para la visa U suelen ser de varios años; algunas personas pueden recibir una “Bona Fide Determination” que otorga autorización de empleo y acción diferida tras una revisión preliminar, lo que puede tomar al menos 12–24 meses según el caso. Víctimas de trata podrían considerar T nonimmigrant status (visa T). Estas solicitudes no tienen tarifa de presentación para los formularios principales, y existen exenciones de tarifas para trámites relacionados. Busque ayuda de organizaciones legales sin fines de lucro o abogados de inmigración con licencia; evite notarios no autorizados.
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