Funcionarios de inmigración endurecen reglas de green card para no inmigrantes ya en EE. UU.: qué deben hacer ahora los empleadores

Puntos Clave

Qué cambió

Según se informa por JD Supra, la práctica oficial de USCIS (U.S. Citizenship and Immigration Services) ha pasado a un escrutinio más estricto sobre requisitos de admisión y el mantenimiento de estatus al tramitar Adjustment of Status (I-485). Esto significa que peticiones basadas en una petición de inmigrante aprobada (I-140, Immigrant Petition for Alien Worker) o en peticiones de no inmigrante (por ejemplo H-1B, L-1) pueden enfrentar más RFEs y denegaciones presuntamente por falta de evidencia de entrada legal (I-94) o continuidad de estatus. Para la comunidad hispanohablante, estos cambios pueden traducirse en retrasos y riesgos de pérdida de autorización de trabajo mientras se resuelven las solicitudes.

Impacto en la comunidad hispanohablante

Los trabajadores hispanohablantes que ocupan puestos especializados con visas H-1B (visa de no inmigrante para ocupaciones especializadas), L-1 (transferencia intraempresa) u otras categorías dependientes de empleadores podrían verse particularmente afectados. La mayor solicitud de documentos —pasaportes con sellos de entrada, registros I-94, aprobaciones previas (I-797) y comprobantes de salario y empleo— exige coordinación inmediata entre empleado y empleador. Además, viajar fuera del país mientras una I-485 está pendiente sin la autorización adecuada (Advance Parole) puede complicar o terminar el proceso de ajuste.

Qué deben hacer los empleadores ahora (acciones prácticas)

  1. Auditar expedientes de empleados patrocinados: recopilar I-94, I-797, contratos, recibos de pago y evidencia de manutención de estatus desde la entrada.
  2. Revisar solicitudes pendientes: antes de presentar I-140/I-485, validar que toda la documentación soporte admisión legal y mantenimiento de estatus para reducir RFEs.
  3. Considerar opciones de mitigación: evaluar consular processing como alternativa y usar procesamiento premium (premium processing) para I-140 cuando esté disponible; coordinar respuestas rápidas a RFEs.
  4. Mantenerse al día con tarifas y políticas: USCIS ha propuesto cambios de tarifas en el pasado; confirmar las tarifas y reglas vigentes en uscis.gov para evitar sorpresas.
  5. Consultar a abogados de inmigración: implementar protocolos para comunicación con empleados no angloparlantes y preparar traducciones certificadas cuando se requieran.

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