EE. UU. reduce la tarifa de renuncia a la ciudadanía en un 80% — Qué significa

Puntos Clave

Qué cambió

Según se informa, el gobierno federal anunció una reducción significativa en la tarifa para la renuncia a la ciudadanía estadounidense (renunciation of citizenship), pasando de $2,350 a alrededor de $470 — una baja cercana al 80%. La renuncia se realiza ante una oficina consular de la U.S. Department of State o en una oficina consular en el extranjero y culmina con la emisión de un Certificate of Loss of Nationality (CLN), documento que prueba la pérdida de la ciudadanía. Es importante destacar que USCIS (el servicio de inmigración que tramita visas como H-1B o procesos de naturalización) no gestiona este trámite; la autoridad responsable es el Departamento de Estado.

La reducción de la tarifa podría facilitar que más personas de bajos recursos inicien el proceso, lo que afecta especialmente a comunidades inmigrantes hispanohablantes con doble nacionalidad o que consideran renunciar por motivos personales o fiscales. Sin embargo, la renuncia tiene implicaciones legales y fiscales importantes: quien renuncia puede seguir siendo sujeto al exit tax si es considerado un "covered expatriate" bajo la sección 877A del Internal Revenue Code — una evaluación que depende de patrimonio, ingresos y cumplimiento tributario previo. Además, renunciar a la ciudadanía puede complicar futuros viajes o solicitudes de inmigración a Estados Unidos; por ejemplo, exciudadanos pueden necesitar visas (como una B1/B2 o, según el caso, una H-1B para trabajo) para regresar legalmente.

Consejos prácticos y tiempos de trámite

Si está considerando renunciar, verifique primero la fecha en que entra en vigor la reducción y confirme el monto con su consulado local, ya que algunos cambios pueden tardar en implementarse. En la cita consular le pedirán pasaporte, pruebas de identidad, y, en muchos casos, evidencia de otra nacionalidad. Según se informa, el tiempo para recibir el Certificate of Loss of Nationality varía: puede ser expedido en el mismo acto o demorarse semanas o meses por verificaciones administrativas. No olvide consultar a un abogado de inmigración y a un asesor fiscal antes del trámite para evaluar el riesgo de convertirse en "covered expatriate" y planificar consecuencias migratorias y tributarias.

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