Datos sugieren que la mano dura migratoria de Trump perjudicó a trabajadores nacidos en EE. UU., no los protegió
Puntos Clave
- Según se informa, datos citados por Fortune indican que las restricciones migratorias de 2017-2020 terminaron afectando a trabajadores nacidos en EE. UU. al incentivar la deslocalización y frenar contrataciones en el país.
- El endurecimiento en visados de empleo como H-1B (ocupación especializada) y L-1 (traslado intraempresa) elevó las negativas y demoras, presuntamente empujando a empresas a mover proyectos al extranjero.
- Para la comunidad hispanohablante, el entorno más restrictivo implicó más Requests for Evidence (RFE, solicitudes de evidencia) y costos mayores, con impacto en salarios y estabilidad laboral.
- Claves prácticas: desde 2024, USCIS (agencia migratoria de EE. UU.) elevó tarifas y ajustó procesos; la lotería H-1B es “beneficiary-centric” para reducir fraudes; los tiempos de procesamiento regular suelen ser de meses, con opción de Premium Processing.
Contexto y hallazgos del reporte
El artículo de Fortune sostiene, con base en datos disponibles, que la ofensiva migratoria de la administración Trump contra la inmigración laboral calificada habría tenido efectos contraproducentes: en lugar de abrir más plazas para estadounidenses, muchas empresas presuntamente aceleraron la deslocalización y la subcontratación en el extranjero para cubrir perfiles técnicos. El incremento de denegaciones y RFEs en visas como H-1B (visa de “ocupación especializada” para profesionales con título universitario o equivalente) y L-1 (traslados intraempresa para ejecutivos, gerentes o personal con conocimiento especializado) habría encarecido y ralentizado la contratación en EE. UU., desplazando proyectos y, con ello, oportunidades para trabajadores nacidos en el país. Aunque el impacto exacto varía por industria, el análisis sugiere que las trabas administrativas y la incertidumbre regulatoria redujeron la inversión local en algunas áreas.
Lo que significa para la comunidad hispanohablante
Para profesionales y familias hispanohablantes, el endurecimiento elevó la exposición a retrasos, RFEs y cambios de criterio adjudicativo, generando costos adicionales y riesgo de interrupción laboral. En sectores con alta presencia latina —tecnología, salud, manufactura avanzada y servicios— los cuellos de botella en H-1B y L-1 habrían limitado el crecimiento de equipos en EE. UU., afectando tanto a trabajadores inmigrantes como a colegas nacidos en el país. Esto se tradujo en menos movilidad interna, oportunidades de ascenso más lentas y presión salarial en determinados mercados locales, según se informa.
Guía práctica: tiempos, tarifas y puntos clave de solicitud
- USCIS (U.S. Citizenship and Immigration Services, la agencia que procesa beneficios migratorios) ajustó tarifas desde el 1 de abril de 2024. Para H-1B, el Form I-129 tiene una tarifa base más alta que antes; además, muchos empleadores deben pagar el “Asylum Program Fee” (tarifa adicional) y otras tasas legales aplicables. La tarifa de Premium Processing (Form I-907) permite respuesta en 15 días calendario y fue actualizada en 2024. Verifique exenciones para organizaciones pequeñas o sin fines de lucro.
- La lotería H-1B se realiza anualmente y, desde 2024, opera bajo un sistema “beneficiary-centric” (selección centrada en la persona, no en múltiples registros del mismo candidato) para mitigar registros duplicados. La cuota anual (cap) se mantiene.
- Tiempos de procesamiento: en vía regular, H-1B y L-1 suelen tardar entre 2 y 8 meses, dependiendo del centro y la carga de trabajo; con Premium Processing, la respuesta inicial llega en 15 días, aunque podrían emitirse RFEs.
- Para alternativas, profesionales mexicanos pueden explorar TN (bajo el USMCA/T-MEC) para ciertas ocupaciones listadas; empresas con operaciones globales pueden evaluar L-1. Cada categoría tiene criterios específicos de elegibilidad y documentación.
- Recomendación: revisar el “Processing Times” de USCIS antes de presentar, preparar evidencia sólida de “specialty occupation” (H-1B) o de funciones gerenciales/conocimiento especializado (L-1), y presupuestar las nuevas tarifas. Dada la volatilidad regulatoria pasada, documente funciones, salarios prevalentes y requisitos del puesto para reducir el riesgo de RFE.
Fuente: Artículo Original