La administración Trump deporta a padres sin sus hijos en violación de sus propias políticas, según informe
Puntos Clave
- Un informe de The Guardian indica que la administración Trump presuntamente deportó a padres mientras sus hijos permanecían en custodia en EE. UU., en contradicción con directrices internas.
- Las deportaciones afectaron la coordinación entre agencias federales como ICE, CBP y la Oficina de Reasentamiento de Refugiados (ORR), según se informa.
- La separación deja a familias hispanohablantes con barreras prácticas para la reunificación: recursos legales limitados, apelaciones complejas y procedimientos de remoción (removal proceedings) difíciles de gestionar desde el extranjero.
- Recomendaciones prácticas: buscar representación legal, solicitar stays of removal (suspensiones de deportación) y conservar toda la documentación de parentesco y casos migratorios.
Qué encontró el informe
Según se informa, el reportaje de The Guardian documenta casos en los que agentes federales deportaron a padres a sus países de origen mientras sus hijos menores permanecían en custodia del gobierno de EE. UU. (colocados en la Oficina de Reasentamiento de Refugiados, ORR — Office of Refugee Resettlement). Esos envíos de padres al extranjero presuntamente contravienen directrices internas diseñadas para evitar que los progenitores sean removidos cuando sus hijos continúan bajo supervisión del gobierno. Las decisiones de deportación fueron ejecutadas por ICE (Immigration and Customs Enforcement) y, en algunos casos, por agentes de CBP (Customs and Border Protection), mientras que los procedimientos de “removal” (remoción o deportación) se tramitan ante los tribunales de inmigración administrados por EOIR (Executive Office for Immigration Review).
Impacto para la comunidad hispanohablante
La medida tiene efectos directos y prolongados sobre familias hispanohablantes: padres fuera del país enfrentan dificultades para participar en audiencias de inmigración, apelar órdenes de deportación o coordinar reunificaciones. Desde el extranjero, acceder a un abogado, presentar pruebas de parentesco o gestionar peticiones familiares (por ejemplo, Form I-130 para reunir a familiares) se vuelve más costoso y lento. Además, la separación puede agravar traumas psicológicos en menores y limitar opciones legales como solicitudes de asilo (Form I-589 — no tiene tarifa) u otras formas de alivio humanitario.
Qué pueden hacer las familias — pasos prácticos
- Buscar representación legal especializada en inmigración lo antes posible; organizaciones sin fines de lucro como RAICES o clínicas legales locales ofrecen asistencia o referencias.
- Solicitar una suspensión de la deportación (stay of removal) o una reconsideración/moción para reabrir el caso ante EOIR; estas gestiones pueden detener una expulsión inmediata pero su resolución varía (días a semanas para un stay, meses o más para mociones).
- Reunir y conservar toda la documentación probatoria: actas de nacimiento, evidencia de parentesco, registros médicos/educativos del menor y cualquier comunicación oficial (NTA, Notice to Appear; Form I-213 u otros documentos de ICE).
- Conocer plazos y costos: los tiempos de procesamiento en los tribunales de inmigración suelen ser prolongados (meses o años, dependiendo de la carga de casos) y las tarifas de USCIS y otras solicitudes han cambiado en años recientes, lo que puede encarecer trámites de reunificación; verificar tarifas vigentes en uscis.gov y consultar elegibilidad para exenciones o ayudas.
Según se informa, defensores y abogados piden mayor supervisión y protocolos claros entre agencias para evitar deportaciones que dejen a niños separados de sus padres. Para las familias afectadas, actuar rápido y con asesoría legal especializada es esencial para preservar opciones de apelación y reunificación.
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