Delincuentes se hacen pasar por instituciones católicas en una estafa dirigida a inmigrantes en EE. UU.
Puntos Clave
- Presuntamente grupos criminales están contactando a inmigrantes hispanos haciéndose pasar por parroquias y organizaciones católicas para cobrar por trámites migratorios.
- Estos estafadores ofrecen ayuda con visas y trámites como asilo, DACA o ajustes de estatus, pero piden pagos a cuentas personales o transferencias no oficiales.
- Verifique siempre la identidad de la organización: confirme en el sitio de la diócesis, en el IRS y a través de teléfonos oficiales antes de entregar documentos o dinero.
- USCIS (U.S. Citizenship and Immigration Services) nunca solicita pagos a individuos o a cuentas no gubernamentales; consulte tiempos de procesamiento y tarifas actuales en uscis.gov.
- Si sospecha una estafa, denúnciela a las autoridades locales, al Federal Trade Commission (FTC) y a USCIS Fraud Detection (FDNS); también informe a su diócesis local.
Qué está ocurriendo y por qué importa
Según se informa, delincuentes presuntamente se hacen pasar por instituciones católicas —parroquias y ONG vinculadas a la iglesia— para ofrecer “ayuda” con trámites migratorios a la comunidad hispanohablante en Estados Unidos. Los estafadores piden pagos por adelantado, obtienen copias de pasaportes y formularios y, en algunos casos, desaparecen con la documentación o la usan para cometer fraude. Estas prácticas generan desconfianza hacia organizaciones legítimas y dejan a personas vulnerables sin protección legal ante trámites como solicitudes de asilo (asylum), renovación de DACA (Deferred Action for Childhood Arrivals), o peticiones familiares (I-130, Petition for Alien Relative).
Impacto práctico y riesgos para inmigrantes
Las consecuencias para quienes caen en la estafa son concretas: pérdida de dinero, exposición de información personal que puede favorecer futuros fraudes, y retrasos en trámites migratorios que ya enfrentan tiempos de espera largos. Por ejemplo, los tiempos de procesamiento publicados por USCIS varían según el trámite y el centro de servicio; peticiones familiares (I-130) pueden tardar desde varios meses hasta más de un año según la categoría y el país, los ajustes de estatus (I-485, Application to Register Permanent Residence or Adjust Status) suelen tardar varios meses a más de un año, y la naturalización (N-400, Application for Naturalization) frecuentemente demora entre 8 y 14 meses—estas cifras son aproximadas y deben verificarse en uscis.gov. Además, las tarifas de USCIS cambian con el tiempo; consulte la página oficial para conocer los montos actuales y evitar pagar a intermediarios.
Consejos prácticos para evitar la estafa y pasos a seguir
- Verifique la legitimidad: confirme en el sitio web de la diócesis local o en la oficina parroquial usando los números oficiales; pida identificación institucional y busque la organización en el registro de organizaciones exentas del IRS (Tax-Exempt Search).
- Método de pago seguro: USCIS acepta pagos oficiales (cheque a nombre del U.S. Department of Homeland Security, pagos en línea donde aplique); NO envíe dinero a cuentas personales, transferencias a individuos o giros internacionales.
- Documentación y copia: no entregue documentos originales sin recibir comprobantes; guarde copias y registre comunicaciones.
- Denuncias: si fue víctima o recibió una oferta sospechosa, denúnciela al FBI o a la policía local, al Federal Trade Commission (FTC), y reporte posible fraude migratorio a USCIS Fraud Detection and National Security (FDNS). También informe a la diócesis o parroquia que supuestamente fue suplantada para que la comunidad quede advertida.
- Busque ayuda legítima: recurra a organizaciones acreditadas y abogados de inmigración autorizados (accredited representatives o attorneys) —evite “consultores” no acreditados— y verifique credenciales en el Board of Immigration Appeals (accredited representatives) o en las asociaciones estatales de abogados.
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