DHS amplía el uso obligatorio de biometría facial a todos los viajeros extranjeros
Puntos Clave
- El Department of Homeland Security (DHS) emitió una “final rule” que extiende la verificación facial obligatoria a todas las personas extranjeras que entren o salgan de EE. UU., incluidos titulares de visa y viajeros con ESTA del Visa Waiver Program (VWP).
- La implementación estará a cargo de U.S. Customs and Border Protection (CBP) y Transportation Security Administration (TSA) en aeropuertos, puertos marítimos y cruces terrestres; los ciudadanos estadounidenses seguirían pudiendo optar por no participar, según se informa.
- No se introducen nuevas tarifas para los viajeros; se recomienda llegar con más tiempo y estar listos para la captura de imagen. Las validaciones presuntamente son casi instantáneas.
- Las imágenes faciales se almacenarán en sistemas biométricos de DHS (IDENT/HART) y podrían compartirse con otras agencias; recursos de corrección incluyen el programa DHS TRIP.
- Para la comunidad hispanohablante: más controles en salidas y entradas, reducción de fraude documental, pero inquietudes sobre privacidad y posibles falsos positivos.
¿Qué cambia con la norma final?
La norma final del DHS, según se informa, formaliza la obligatoriedad de la comparación biométrica facial para todas las personas extranjeras en los puntos de entrada y salida de Estados Unidos. En la práctica, CBP utilizará cámaras en el proceso de “entry/exit” para capturar una imagen del rostro y compararla con la foto del pasaporte o del expediente consular. Esto se extenderá a aeropuertos, puertos marítimos y, gradualmente, a cruces terrestres. Para ciudadanos estadounidenses la participación seguiría siendo voluntaria (con verificación manual alternativa), pero para no ciudadanos —incluidos residentes permanentes legales (titulares de Green Card) y viajeros con visa o ESTA— el emparejamiento facial será obligatorio, salvo excepciones previstas por ley o cuando la tecnología no esté disponible, presuntamente.
¿A quién afecta y qué deben saber los viajeros?
El cambio alcanza a titulares de visas B-1/B-2 (negocios/turismo), F-1 (estudiantes), H-1B y L-1 (trabajo), O-1 (habilidades extraordinarias), así como participantes del VWP/ESTA y residentes permanentes legales. No hay nuevas tarifas asociadas a este control y no modifica las tarifas ni los biométricos que ya gestiona USCIS (la agencia que procesa beneficios migratorios) en los Application Support Centers. En aeropuertos, la toma de imagen puede darse en el control primario y/o en la puerta de embarque (Biometric Exit). Conviene llegar con antelación, seguir la señalización, quitarse mascarillas/gorras durante la captura y llevar a mano documentos físicos. Si un viajero extranjero se niega a la verificación facial, CBP podría realizar una verificación manual adicional que incluya fotografía y/o huellas. Según se informa, los tiempos de validación son de segundos, pero fallos pueden derivar en revisiones secundarias.
Privacidad, conservación de datos y recursos
Las imágenes faciales se almacenarán en los sistemas biométricos del DHS (IDENT/HART) y, presuntamente, podrán compartirse con otras agencias federales como ICE y TSA, así como con socios estatales y, en ciertos supuestos, internacionales. Aunque la precisión del reconocimiento facial ha mejorado, existen riesgos de falsos positivos y sesgos. Si cree que fue identificado incorrectamente o se le negó el embarque/ingreso por error, puede presentar una queja mediante DHS TRIP (Traveler Redress Inquiry Program). Las personas con Green Card deben llevar siempre prueba de estatus. Para acceder a registros personales, ciudadanos estadounidenses y algunos residentes pueden considerar solicitudes bajo el Privacy Act/FOIA; los no ciudadanos también pueden usar FOIA con limitaciones. Mantener la información del pasaporte actualizada y la foto nítida reduce la posibilidad de errores.
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