Gobernador de Texas amenaza con retirar $100 millones a Houston si la ciudad no colabora con deportaciones

Puntos Clave

La disputa gira en torno a una ordenanza municipal que limita la coordinación de la policía de Houston con ICE (Immigration and Customs Enforcement), la agencia federal encargada de la aplicación de leyes migratorias. El fiscal general Ken Paxton argumenta que la medida contraviene el Proyecto de Ley 4 del Senado (Senate Bill 4, SB4), aprobado en 2017 para prohibir que gobiernos locales adopten políticas que impidan o limiten la aplicación de las leyes federales de inmigración. Abbott, presuntamente en respuesta, advirtió que congelaría más de $100 millones destinados a seguridad pública si Houston no cumple. Cabe recordar que las llamadas ICE detainers (órdenes de detención) son solicitudes administrativas para retener a una persona por hasta 48 horas; muchos municipios exigen una orden judicial o probable causa antes de obedecerlas.

Impacto para la comunidad inmigrante hispanohablante

Si el estado reduce fondos municipales, según se informa, los recortes podrían afectar servicios que usan inmigrantes: programas de asistencia legal civil y criminal, atención a víctimas, gastos policiales y recursos para refugios. Esto no cambia las reglas federales de inmigración ni las tarifas o tiempos de adjudicación de beneficios federales, pero sí puede reducir el acceso local a representación o apoyo al presentar trámites. A nivel práctico, las solicitudes ante USCIS (U.S. Citizenship and Immigration Services) como I-130 (petición de familiar), N-400 (naturalización) o peticiones de visas de trabajo como H-1B continúan sujetas a los tiempos de procesamiento federales, que varían ampliamente —desde meses hasta más de un año— dependiendo del formulario y el centro de procesamiento. No hay evidencia de que el retiro de fondos estatales modifique las tarifas de USCIS; para información actualizada sobre tiempos y tarifas se recomienda consultar USCIS.gov.

Recomendaciones prácticas para afectados

Ante la incertidumbre, las personas y familias deben: 1) mantener copias organizadas de documentos migratorios (pasaportes, permisos, recibos de presentación, órdenes judiciales); 2) identificar servicios legales locales y líneas de ayuda para inmigrantes —muchos dependen de fondos municipales—; 3) conocer sus derechos en interacciones con la policía y con ICE (por ejemplo, tienen derecho a no declarar sin abogado); y 4) verificar en USCIS los tiempos de procesamiento y el calendario de tarifas antes de presentar trámites. Si hay detenciones, presuntamente es importante solicitar representación legal lo antes posible. Ante amenazas como la planteada por Abbott, según expertos, la vía inmediata para los afectados es conectar con clínicas legales, organizaciones sin fines de lucro y la defensoría local para evaluar recursos y preparar solicitudes pendientes.

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