Estudio: inmigrantes aportan más impuestos que ciudadanos promedio
Puntos Clave
- Según un estudio del Cato Institute, entre 1994 y 2023 los inmigrantes pagaron en promedio cerca de $100,000 más en impuestos per cápita que los nacidos en EE. UU., con un aumento del ~17% en ese periodo.
- En 2023, los inmigrantes habrían pagado alrededor de $1.3 billones en impuestos y recibido $761 mil millones en beneficios, dejando un superávit fiscal de más de $500 mil millones, según el análisis.
- Gran parte de la recaudación proviene de impuestos distintos al impuesto sobre la renta (por ejemplo, impuestos sobre la nómina—FICA, y gravámenes indirectos); los trabajadores indocumentados (undocumented) también contribuyen, a menudo a través de retenciones en nómina.
- La CBO (Congressional Budget Office) advierte que políticas migratorias restrictivas podrían aumentar el déficit federal por la caída en ingresos fiscales; estos hallazgos tienen implicaciones directas para la comunidad hispanohablante que trabaja y paga impuestos.
Qué dice el estudio
Según el análisis del Cato Institute, los inmigrantes representan una fuente neta de ingresos fiscales debido a altas tasas de participación laboral y más horas trabajadas, aun cuando los salarios por hora suelen ser menores. El informe señala que aproximadamente el 75% de los ingresos fiscales —tanto de inmigrantes como de ciudadanos— proviene de gravámenes distintos al income tax (por ejemplo, payroll taxes como FICA: Social Security y Medicare), y que incluso los trabajadores sin estatus legal presuntamente han aportado billones en impuestos en las últimas décadas. Estos datos, según se informa, contrastan con narrativas políticas que describen a la inmigración como una carga fiscal.
Relevancia para la comunidad hispanohablante
Para las familias hispanohablantes inmigrantes, estos resultados pueden cambiar el debate local sobre servicios públicos y políticas migratorias. Las contribuciones fiscales de inmigrantes con distintos estatus —incluyendo lawful permanent residents (residentes legales permanentes), titulares de visas como H-1B, y personas undocumented— implican que recortes amplios o políticas migratorias restrictivas pueden afectar no solo el flujo de ingresos fiscales sino también empleos en sectores que emplean a muchos trabajadores hispanohablantes. La CBO, en informes previos, ha advertido que limitar la inmigración legal podría aumentar el déficit federal en la próxima década, según sus estimaciones.
Consejos prácticos y pasos a seguir
Para quienes forman parte de la fuerza laboral inmigrante: guarden comprobantes de ingresos (W-2, 1099), presenten la declaración federal (Form 1040) y, si no tienen SSN, consideren solicitar un ITIN (Individual Taxpayer Identification Number) con el Formulario W-7 para declarar impuestos y reclamar reembolsos cuando corresponda. Tengan en cuenta que los impuestos de nómina (FICA) suelen retenerse automáticamente y que beneficios fiscales como el EITC (Earned Income Tax Credit) requieren SSN elegible, por lo que no todos los contribuyentes pueden acceder a ellos. Los tiempos de tramitación pueden variar: el procesamiento de ITINs y reembolsos puede tardar semanas o meses, y los trámites migratorios ante USCIS (por ejemplo, solicitudes de ajuste de estatus o work authorization) varían ampliamente; consulte USCIS.gov para tiempos actuales. Para ayuda práctica en español, utilice servicios de VITA (Volunteer Income Tax Assistance) o asesores fiscales confiables.
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