Los Ángeles prohíbe a empleados municipales aceptar empleo con ICE, CBP o DHS
Puntos Clave
- El Concejo Municipal de Los Ángeles aprobó por 14-1 una ordenanza que prohíbe a empleados de la ciudad tomar empleos adicionales con agencias de inmigración federales como ICE, CBP y DHS.
- La medida, que según se informa sería la primera de su tipo en EE. UU., aún requiere revisión de la Comisión de Personal y Contratación y la firma de la alcaldesa Karen Bass para entrar en vigor.
- La ordenanza alcanza a empleados juramentados y civiles y busca impedir que participen en actividades relacionadas con redadas y detenciones de inmigrantes; declaraciones sobre redadas “inconstitucionales” son presentadas como presuntas por miembros del Concejo.
- La norma no modifica las leyes federales de inmigración ni los procesos de USCIS (U.S. Citizenship and Immigration Services) — por ejemplo, trámites de visas H-1B u otras peticiones siguen sujetas a tiempos y tarifas federales.
- Empleados municipales deben consultar a Recursos Humanos, su sindicato o la Comisión de Personal para conocer pasos de cumplimiento y posibles sanciones disciplinarias; la implementación y protocolos serán definidos por la ciudad.
Qué prohíbe la ordenanza y su estatus legal
El Concejo Municipal aprobó una ordenanza municipal que inhabilita a cualquier empleado de la Ciudad de Los Ángeles —tanto juramentado (sworn) como civil— de aceptar empleos adicionales o buscar trabajo secundario con agencias que apoyen las redadas del Departamento de Seguridad Nacional (DHS - Department of Homeland Security), incluyendo el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE - Immigration and Customs Enforcement) y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP - Customs and Border Protection). La medida, según se informa, sería la primera de este tipo en Estados Unidos. La ordenanza aún debe pasar por la Comisión de Personal y Contratación y requiere la firma de la alcaldesa para entrar en vigor; hasta entonces no tiene efecto legal pleno.
Impacto para la comunidad inmigrante hispanohablante
La finalidad declarada por sus promotores es restaurar la confianza entre residentes inmigrantes y servidores públicos de la ciudad, evitando conflictos de interés y que empleados municipales actúen, directa o indirectamente, en labores que faciliten detenciones o separaciones familiares. Líderes del Concejo han calificado algunas redadas como presuntamente inconstitucionales; esa es la base política y comunicativa de la ordenanza, pero la norma municipal no afecta la autoridad federal de ICE/CBP ni cambia procedimientos de inmigración federales. Para la comunidad hispanohablante esto significa que, en teoría, los servicios municipales —policía local, servicios sociales y líneas de atención— no estarán comprometidos por empleos secundarios de su personal con agencias federales, aunque la efectividad dependerá de la implementación y los protocolos que defina la ciudad.
Consejos prácticos y pasos para empleados y residentes
- Plazo y entrada en vigor: no hay una fecha pública final; la ordenanza fue aprobada por el Concejo y ahora pasa a revisión de la Comisión de Personal y Contratación y a la firma de la alcaldesa. Este proceso podría tomar semanas, y la ciudad definirá reglamentos de implementación y disciplinas.
- Para empleados municipales: eviten aceptar o postular a empleo secundario con ICE/CBP/DHS mientras se clarifica el alcance; notifiquen a Recursos Humanos (Personnel), consulten a su sindicato y pidan asesoría legal laboral si reciben ofertas. La ordenanza establecerá sanciones disciplinarias y protocolos de cumplimiento.
- Para la comunidad inmigrante: la ordenanza no cambia los tiempos de procesamiento ni las tarifas de USCIS (U.S. Citizenship and Immigration Services) —por ejemplo, peticiones de visa H-1B, asilos o naturalización siguen con procesos federales independientes— por lo que quienes estén en trámites deben seguir vigilando plazos y requisitos federales. Si enfrentan contacto de ICE/CBP, busquen asistencia legal especializada y utilicen recursos de defensa comunitaria en Los Ángeles.
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