Caucus Hispano recurre a la Corte Suprema en defensa de la ciudadanía por nacimiento

Puntos Clave

Qué está en juego

En respaldo al Grupo de Trabajo de Litigios de la Cámara de Representantes, el presidente del Caucus Hispano del Congreso, Adriano Espaillat, encabezó la presentación de un amicus curiae ante la Corte Suprema en defensa de la ciudadanía por nacimiento. Este tipo de documento, elaborado por terceros ajenos al litigio, ofrece análisis jurídico para ayudar al tribunal en casos de alto impacto público. La petición se centra en el alcance de la Decimocuarta Enmienda, que consagra el principio de “jus soli” (ciudadanía por el lugar de nacimiento) para “todas las personas nacidas en los Estados Unidos y sujetas a su jurisdicción”, una fórmula que la Corte Suprema ya interpretó de forma amplia en United States v. Wong Kim Ark (1898), excluyendo básicamente solo a hijos de diplomáticos extranjeros o de fuerzas de ocupación.

El argumento ante la Corte

El amicus se vincula al caso Trump v. Barbara, que la Corte programó para alegatos orales el 1 de abril de 2026, según se informa. Los legisladores sostienen que una orden ejecutiva firmada por Donald Trump en su primer día de gobierno presuntamente elimina la garantía de ciudadanía para ciertos nacidos en suelo estadounidense, contraviniendo la Constitución, precedentes centenarios y leyes del Congreso. El escrito afirma que la Decimocuarta Enmienda fija un “piso” mínimo para la ciudadanía por nacimiento y que el Congreso puede, mediante legislación, hacer cumplir y hasta ampliar ese reconocimiento; además, advierte que la postura gubernamental sería jurídicamente incoherente y podría impactar a hijos de solicitantes de asilo. De prosperar esa interpretación, millones de personas podrían perder acceso a derechos y documentos fundamentales como el voto y el pasaporte, aseguran los firmantes.

Impacto para familias hispanohablantes

Para la comunidad inmigrante de habla hispana, el riesgo señalado es especialmente sensible: presuntamente hasta 1.8 millones de ciudadanos nacidos en EE.UU. de dos padres sin autorización podrían ver cuestionada su ciudadanía de forma retroactiva, según el amicus. Aunque el litigio sigue su curso, conviene recordar que, hoy, un acta de nacimiento estadounidense válida es prueba primaria de ciudadanía, y que las excepciones históricas (por ejemplo, hijos de diplomáticos acreditados) son muy limitadas. Hasta que la Corte Suprema emita un fallo, los documentos emitidos siguen vigentes y los derechos asociados permanecen en efecto; sin embargo, se recomienda precaución al viajar y consultar con un abogado o representante acreditado si existen dudas específicas.

Qué hacer ahora: documentos y tiempos de trámite

Documentación al día es clave. Quienes nacieron en EE.UU. deben resguardar copias certificadas del acta de nacimiento estatal y, de ser posible, un pasaporte estadounidense vigente. Si necesita un primer pasaporte o renovación, el Departamento de Estado suele manejar procesamiento regular de alrededor de 6 a 8 semanas y expedito de 2 a 3 semanas; verifique los plazos actuales antes de aplicar, pues pueden variar. Para ciudadanía derivada o adquirida por ley (por ejemplo, fuera de EE.UU.), el Formulario N-600 ante USCIS (U.S. Citizenship and Immigration Services, Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos) puede servir para obtener un Certificate of Citizenship; los tiempos de procesamiento dependen de la oficina y las tarifas cambiaron con la regla de 2024, por lo que se aconseja revisar el portal de USCIS antes de presentar. Nota importante: no existe ningún trámite para “renovar” la ciudadanía por nacimiento dentro de EE.UU.; si una agencia cuestiona su estatus, busque asesoría legal de inmediato.

Fuente: Artículo Original

Leer Artículo Original →