ICE detiene a un niño con autismo severo por más de 80 días, dejándolo desorientado y con miedo
Puntos Clave
- Según se informa, más de 900 menores han sido retenidos por ICE más allá del límite de 20 días establecido por el acuerdo judicial Flores.
- El caso de Kenek, un niño de 9 años con autismo severo, expone los efectos del encierro prolongado en el Centro de Procesamiento de Dilley (Texas).
- Monitores designados por la corte contradicen a un agente de ICE que presuntamente dijo que el acuerdo Flores “ya no aplica”; el acuerdo sigue vigente.
- Abogados y defensores afirman que la detención prolongada se usa como disuasión para que las familias abandonen el asilo.
- Orientación práctica: entender el acuerdo Flores, solicitar “parole” humanitario, documentar necesidades médicas y buscar asistencia legal.
El caso que conmociona
Vilma Bautista Torres, solicitante de asilo de Honduras, relata que su hijo Kenek, de 9 años y con autismo severo, pasó más de 80 días bajo custodia de ICE en Dilley antes de ser liberado bajo “parole” (libertad condicional) la semana pasada. Según se informa, sin acceso a terapia, el menor se volvió cada vez más desorientado, lloraba por las noches, se autolesionaba y suplicaba regresar a su escuela en Luisiana. En otro testimonio, un padre ruso describió cómo sus gemelos de 5 años “se desmoronaban” al superar el umbral de 20 días en la misma instalación.
Un límite legal ignorado
El acuerdo judicial Flores (Flores Settlement Agreement, 1997) fija estándares mínimos para la detención de menores y exige su liberación “sin demoras innecesarias”. A partir de fallos de 2015, se ha interpretado como un máximo operativo de 20 días para niños en detención familiar. Pese a ello, un agente de ICE presuntamente dijo a una familia que Flores “ya no aplica”, algo que no es cierto según abogados y monitores judiciales. Datos compartidos con NBC News por monitores designados por la corte señalan que, desde el inicio del segundo mandato del presidente Donald Trump, más de 900 niños han sobrepasado ese límite en detención familiar; alrededor de 270 permanecieron más del doble de tiempo.
Detención como disuasión, según defensores
Abogados que representan familias en Dilley sostienen que la administración presuntamente usa la detención prolongada como herramienta de disuasión para que los padres abandonen sus casos de asilo. Las estancias que se alargan —semanas o meses— agravan el daño psicológico y del desarrollo infantil, según denuncias sobre comida en mal estado, atención médica insuficiente y educación limitada. Un ejemplo extremo: Habiba Soliman, de 18 años, afirma que lleva más de nueve meses detenida con su madre y cuatro hermanos menores mientras litigan para evitar su deportación a Egipto. “Este lugar nos rompió algo”, dijo por teléfono desde la instalación.
Qué deben saber y cómo actuar
- ICE (Immigration and Customs Enforcement) administra centros de detención familiar como Dilley; los menores están protegidos por Flores, que en la práctica presume un tope de 20 días. Si ese plazo se rebasa, la representación legal puede invocar Flores ante la corte.
- Las familias en procesos acelerados de remoción suelen pasar por entrevistas de “credible fear” (miedo creíble). No existe un plazo fijo; en la práctica, puede tomar semanas. Documentar desde el inicio cualquier condición médica o de salud mental —por ejemplo, autismo— es clave.
- Es posible solicitar “parole” humanitario (INA 212(d)(5)) por razones médicas, vulnerabilidad infantil o para presentarse a audiencias en libertad; acompañe la petición con expedientes médicos y cartas de apoyo. La decisión es discrecional y puede demorar.
- Las personas detenidas tienen derecho a abogado a su propio costo; busque ayuda pro bono con organizaciones locales especializadas en detención familiar. También se pueden presentar quejas ante la Office for Civil Rights and Civil Liberties (CRCL) y la Office of Inspector General (OIG) del DHS si hay fallas en atención médica o condiciones de detención.
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