Pacientes se alarman tras retiro de sensores de glucosa de Abbott vinculado a 7 muertes y cientos de lesiones

Puntos Clave

Qué pasó

Millones de sensores de monitoreo continuo de glucosa FreeStyle Libre 3 y Libre 3 Plus, del fabricante Abbott, fueron objeto de un aviso urgente por un problema de fabricación que puede generar lecturas falsamente bajas, según se informa. La empresa vinculó el defecto a al menos siete muertes y más de 730 lesiones graves en el mundo; en un recuento posterior, citó 860 lesiones. El caso de Michael Ford, un paciente con diabetes tipo 2 en California, ilustra el riesgo: su sensor marcaba niveles peligrosamente bajos, pero cuando llegaron los paramédicos su glucosa era en realidad muy alta, de acuerdo con una demanda presentada por su hijo. Michael falleció al día siguiente tras múltiples paros cardiacos, según la misma demanda.

Preguntas y demandas

El retiro ha desatado, presuntamente, al menos tres demandas colectivas propuestas en Estados Unidos y otras acciones legales, incluidas reclamaciones por muerte por negligencia. Pacientes y abogados cuestionan si el alcance del aviso fue suficiente y si el número real de lesiones supera las cifras que Abbott ha comunicado. En este tipo de casos, la FDA supervisa las “retiradas/correcciones de seguridad” de dispositivos médicos, que pueden implicar actualizaciones, reemplazos o guías de uso, y exhorta a reportar eventos adversos a través de su sistema MedWatch.

Qué deben hacer los pacientes

Para personas con diabetes —incluida la amplia comunidad hispanohablante e inmigrante que depende de estos sistemas— los expertos recomiendan no tomar decisiones terapéuticas solo con base en una lectura sorpresivamente baja: confirme con un pinchazo en el dedo (glucómetro capilar), evalúe síntomas y contacte a su profesional de salud. Verifique si su sensor pertenece a los lotes afectados consultando el aviso de seguridad de Abbott y solicite orientación y posibles reemplazos; los tiempos de respuesta pueden variar según disponibilidad y ubicación. Cualquier evento adverso debe reportarse a la FDA vía MedWatch (puede hacerse en español). Si enfrenta barreras de idioma o costo, pida intérprete gratuito en su clínica, recurra a centros de salud comunitarios, y consulte con su seguro (incluidos Medicaid/CHIP) sobre cobertura de sensores alternativos. No modifique ni suspenda su tratamiento sin indicación médica.

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