Recortes de ayuda alimentaria afectan a cientos de miles de refugiados Rohingya en campamentos de Bangladesh
Puntos Clave
- La ayuda alimentaria del World Food Programme (WFP) cambiará a un sistema escalonado; alrededor del 17% de la población recibirá solo $7 al mes y un tercio seguirá recibiendo $12.
- Los 1.2 millones de Rohingya en los campamentos de Cox's Bazar están en gran medida impedidos de trabajar en Bangladesh y dependen de la asistencia humanitaria.
- El WFP sostiene que la reorganización no reduce raciones por debajo del umbral mínimo (2.100 calorías diarias), pero funcionarios y residentes advierten sobre hambre y desestabilización.
- Los fondos destinados a programas para los Rohingya están severamente cortos (solo 19% financiados este año), tras una reducción importante de donaciones el año pasado.
- Las familias más vulnerables, incluidas las encabezadas por menores, permanecen priorizadas, pero la situación podría agravar malnutrición y riesgos de seguridad.
Contexto y alcance del recorte
A partir del miércoles, el United Nations' World Food Programme (WFP) implementará un sistema de distribución por niveles en los campamentos Rohingya de Cox's Bazar, Bangladesh. Actualmente las personas reciben $12 mensuales por persona; bajo la nueva escala, unas 17% recibirán $7 y alrededor de un tercio —clasificado como "extremadamente inseguro desde el punto de vista alimentario"— continuará recibiendo $12. Los Rohingya, muchos de los cuales huyeron de Myanmar tras ataques de la junta en 2017 y que la administración estadounidense calificó como genocidio, están legalmente impedidos de trabajar en Bangladesh, lo que los hace altamente dependientes de ayuda internacional.
Reacciones, riesgos y financiación
Residentes del campamento advierten que $7 al mes no será suficiente: "Nuestros niños sufrirán más", dijo Mohammed Rahim, según se informa. El comisionado de Bangladesh para refugiados, Mohammad Mizanur Rahman, presuntamente advirtió que la reducción llevaría a intentos de huida en busca de comida y trabajo y a un deterioro del orden público. El WFP afirma que la medida no debe considerarse una "reducción de raciones" porque, según la agencia, las asignaciones seguirán permitiendo alcanzar el umbral mínimo recomendado de 2.100 calorías diarias; sin embargo, los recortes previos y la caída en donaciones —el WFP perdió un tercio de su financiamiento tras recortes de Estados Unidos y otros donantes— han dejado programas apenas financiados (19% este año).
Impacto práctico y qué pueden hacer las comunidades inmigrantes
Para la comunidad hispanohablante interesada en apoyo o en ofrecer ayuda, es útil saber que las rutas de protección internacional —reasentamiento (resettlement) gestionado por UNHCR, solicitudes de asilo (asylum) en terceros países y programas humanitarios— suelen durar meses o años por trámites, verificaciones de seguridad y limitaciones de cupo. Si se busca apoyar o abogar, pasos prácticos incluyen: donar a organizaciones humanitarias acreditadas (WFP, UNHCR, IOM y ONG locales), apoyar campañas que pidan la restauración de fondos internacionales y presionar a representantes electos para mantener o aumentar la ayuda. Para casos individuales que se postulan a reasentamiento, se recomienda documentar persecución, identidad y condiciones de vulnerabilidad (embarazo, niños a cargo, discapacidades), ya que esos factores suelen priorizarse en procesos de emergencia.
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