Aumento de impostores que se hacen pasar por agentes de ICE siembra temor en comunidades inmigrantes en medio de la política de expulsiones de Trump
Puntos Clave
- Según se informa, ha habido un aumento de personas que presuntamente se hacen pasar por agentes de ICE (Immigration and Customs Enforcement), utilizando uniformes, placas falsas y amenazas para extorsionar o asustar a inmigrantes.
- La retórica y las directivas de la administración Trump sobre prioridad de deportaciones presuntamente han incrementado el miedo en la comunidad, llevando a muchos a evitar servicios públicos, audiencias y solicitar beneficios migratorios.
- Hacerse pasar por un agente federal es un delito federal (véase 18 U.S.C. § 912); sin embargo, las víctimas temen denunciar por falta de confianza y riesgo de exposición.
- Consejos prácticos: pedir identificación oficial, no abrir la puerta sin orden judicial, documentar el incidente, contactar a un abogado o una organización legal de inmigración y verificar tiempos y tarifas en USCIS.gov.
- Los procesos de inmigración (por ejemplo, solicitudes de asilo, work authorization I-765, o comparecencias en inmigración) tienen plazos variables; las audiencias ante la corte de inmigración pueden tardar años, y es crucial responder a cualquier Notice to Appear (NTA).
Contexto y alcance del problema
Medios locales y organizaciones comunitarias reportan un aumento de incidentes en los que individuos se hacen pasar por agentes de ICE (Immigration and Customs Enforcement), usando insignias, vehículos y tácticas de intimidación para detener o extorsionar a personas vulnerables, según se informa. Estas acciones ocurren en un contexto de mayor aplicación de las prioridades de deportación señaladas por la administración Trump, que presuntamente ha elevado la percepción de riesgo entre inmigrantes indocumentados y de estatus mixto. Hacerse pasar por un oficial federal es un delito federal (18 U.S.C. § 912), pero muchas víctimas no denuncian por miedo a represalias o por desconfianza en las autoridades.
Impacto en la comunidad hispanohablante
La consecuencia inmediata ha sido un aumento del temor: familias que evitan entrar a oficinas gubernamentales, retrasan solicitudes de beneficios o dejan de presentarse a audiencias por miedo a ser identificadas. Esto puede agravar casos de inmigración pendientes —por ejemplo, ignorar una Notice to Appear (NTA, Notificación de Comparecencia) puede llevar a órdenes de deportación en rebeldía— y afectar solicitudes legítimas como asilo (Form I-589), autorización de empleo (Form I-765) u otros trámites ante USCIS (U.S. Citizenship and Immigration Services). Las audiencias ante la corte de inmigración (EOIR) tienen un atraso significativo y pueden tardar años; por su parte, permisos de trabajo suelen procesarse en meses (comúnmente 3–8 meses según el tipo de petición y la carga de trabajo), pero los tiempos exactos cambian y deben consultarse en USCIS.gov.
Qué pueden hacer las personas y recomendaciones prácticas
Si alguien se identifica como agente de ICE: pida ver identificación oficial y una orden judicial (si insisten en entrar a una residencia privada), no firme nada sin consultar a un abogado y documente el incidente (fotos, números de placa, testigos). Llame al 911 si hay amenaza inmediata y considere contactar a una organización local de asistencia legal en inmigración o al consulado de su país. Verifique siempre trámites, tarifas y tiempos en USCIS.gov; existen exenciones y solicitudes de reducción de tarifas (Form I-912) para quien califique. No entregue dinero ni documentos a quien diga que puede “resolver” su situación en la calle. Ante casos de suplantación, recuerde que es delito federal y que reportarlo a autoridades confiables puede ayudar a frenar estos abusos, aunque muchas víctimas preferirán buscar primero asesoría legal segura y organizaciones comunitarias que hablan español.
Fuente: Artículo Original