Programa de autodeportación habría impulsado la salida de más de 72,000 inmigrantes
Puntos Clave
- Documentos internos del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) indican que alrededor de 72,000 personas han salido del país mediante el llamado Project Homecoming; 37,281 de ellas presuntamente lo hicieron mientras estaban bajo custodia de ICE.
- El gobierno, según se informa, ha atribuido 2.2 millones de “self‑deportations” (autodeportaciones) a sus políticas y a la aplicación CBP Home, pero esa cifra presuntamente incluye muchos que se fueron sin usar el programa.
- Project Homecoming ofrece hasta $2,600 y boletos aéreos gratuitos para fomentar la salida voluntaria (voluntary departure); expertos cuestionan cuántas de esas salidas habrían ocurrido de todas formas.
- Impacto directo para la comunidad hispanohablante: temor a usar la app CBP Home por reportar identidad/ubicación, riesgo de separación familiar, y dudas sobre cómo estas salidas afectan futuras solicitudes ante USCIS u otros beneficios migratorios.
Contexto y cifras
Según reportes basados en documentos internos del DHS citados por la prensa, cerca de 72,000 inmigrantes han abandonado Estados Unidos a través de Project Homecoming, un programa federal que ofrece hasta $2,600 y pasajes aéreos para facilitar la salida voluntaria (voluntary departure). El DHS, según se informa, también ha promovido la aplicación CBP Home para gestionar solicitudes; sin embargo, funcionarios afirman que la cifra gubernamental de 2.2 millones de “self‑deportations” presuntamente agrupa a muchas personas que se marcharon sin usar la aplicación ni el programa. De acuerdo con los documentos, 37,281 participantes se encontraban en custodia de ICE (Immigration and Customs Enforcement) al momento de optar por el programa.
Impacto para la comunidad hispanohablante
Para muchas familias hispanohablantes, la existencia de incentivos financieros puede parecer una salida práctica, pero persisten temores reales: reportarse a través de la app CBP Home puede implicar proporcionar datos personales y ubicación, algo que muchos evitan por miedo a más arrestos o a perder la posibilidad de futuros trámites. Cabe recordar que la opción de “voluntary departure” (salida voluntaria) es un mecanismo previsto por la ley migratoria que permite a un no ciudadano salir sin recibir una orden de removal (deportación formal), lo que puede tener efectos distintos en antecedentes migratorios. Expertos como David Bier (Cato Institute) han señalado que muchas personas pudieron haberse ido aunque no hubieran recibido un incentivo, por lo que la eficacia real del programa está en debate.
Qué deben saber y pasos prácticos
Si usted o un familiar consideran opciones de salida, tenga presente que la logística del programa —coordinación de vuelos y entrega de subsidios— puede tardar desde días hasta semanas y que muchas salidas documentadas ocurrieron mientras la persona estaba bajo custodia de ICE. La salida voluntaria en términos generales no conlleva la misma marca de una removal order, pero incumplir los términos o volver sin autorización puede generar barras (bars) y afectar elegibilidad para futuros beneficios ante USCIS (U.S. Citizenship and Immigration Services). No hay un “cargo” federal estándar por aceptar una salida voluntaria, pero otros trámites migratorios sí requieren tarifas y tiempos de procesamiento variables; consulte los tiempos de procesamiento y la tabla de tarifas en USCIS.gov. Antes de aceptar un incentivo o usar la aplicación CBP Home, es recomendable hablar con un abogado de inmigración o un representante acreditado para evaluar consecuencias en casos concretos (p. ej., solicitudes futuras de visa como H‑1B, trámites de ajuste de estatus, o peticiones familiares).
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