Caso sobre la "birthright citizenship" llega a la Supreme Court; madre inmigrante teme por la identidad legal de su hijo

Puntos Clave

Qué está en disputa

Según se informa por la Associated Press, una madre argentina que dio a luz en Florida solicitó inmediatamente un pasaporte estadounidense para su hijo, viendo el documento como la prueba tangible de la ciudadanía. Ella habló de forma anónima por recomendación de su abogado, por temor a represalias. El caso ante la Supreme Court cuestiona si la executive order firmada el 20 de enero de 2025 es compatible con la 14th Amendment (Enmienda 14), cuya primera cláusula otorga ciudadanía a "todos los que nacen o se naturalizan en los Estados Unidos y están subject to the jurisdiction thereof". El gobierno federal, en escritos encabezados por el Solicitor General D. John Sauer, argumenta que la interpretación tradicional debe corregirse; esa afirmación es, según los críticos, una relectura radical de la Constitución y ha sido calificada por la jueza Sonia Sotomayor como una tarea "imposible".

Impacto en la comunidad hispanohablante

La posible revocación práctica de la birthright citizenship (ciudadanía por nacimiento) tendría efecto directo en familias hispanohablantes: no solo en recién nacidos de padres indocumentados, sino también en hijos de personas con estatus temporal como quienes están con visas de estudiante o en proceso de ajuste de estatus (green card). El Migration Policy Institute estima que más de 250,000 nacimientos anuales podrían verse afectados. Aunque tribunales inferiores han encontrado la orden ilegal y la han bloqueado hasta ahora, la decisión de la Supreme Court puede cambiar ese panorama y generar un efecto disuasorio que lleve a algunos padres a evitar hospitales o a retrasar trámites por miedo legal o político — preocupaciones que, según se informa, expresan muchas familias.

Consejos prácticos para familias

Mientras se resuelve el litigio, las familias deben proteger la documentación de sus hijos: inscribir el nacimiento en el registro civil del estado, solicitar el pasaporte estadounidense (U.S. Department of State) y la tarjeta de Seguro Social, y guardar recibos y pruebas de presencia/relación familiar. Los tiempos de procesamiento varían: el trámite de pasaporte de un menor puede tomar semanas a meses según el ritmo del U.S. Department of State (procesamiento rutinario y opción expedita por tarifa adicional); los trámites ante USCIS para ajuste de estatus (adjustment of status, I-485) o peticiones familiares (I-130) pueden tardar desde varios meses hasta más de un año — consulte la herramienta de tiempos de procesamiento de USCIS para estimaciones actuales. No se han anunciado cambios concretos en las tarifas federales vinculadas a este caso; verifique las páginas oficiales de USCIS y del U.S. Department of State para tarifas vigentes. Ante cualquier duda, contacten a un abogado de inmigración acreditado o a organizaciones comunitarias (por ejemplo ACLU y grupos locales de asistencia legal) para recibir orientación adaptada a su situación.

Fuente: Artículo Original

Leer Artículo Original →