"Yo quiero volver con mi papá": niño de 6 años espera reencontrarse con su padre que pidió asilo y fue detenido por ICE
Puntos Clave
- Un niño de 6 años, José Ángel, vive separado de su padre, José Ramón Pirela, un venezolano con discapacidad cognitiva leve, detenido por ICE desde hace seis meses en el condado de Torrance, Nuevo México.
- Padre e hijo ingresaron por El Paso en octubre de 2023; presentaron asilo defensivo ante la corte de inmigración (EOIR) con una Notificación de Comparecencia (Notice to Appear, NTA).
- La detención ocurrió tras un arresto en Texas por presunta “trademark counterfeiting” (falsificación de marca); pese a que amigos pagaron la fianza local, ICE lo trasladó a custodia migratoria.
- Según se informa, ICE ha negado su liberación y su caso fue reasignado a la corte de Otero; tuvo una audiencia breve sin abogado en octubre de 2025.
- Para solicitantes de asilo: la solicitud I-589 no tiene tarifa; el permiso de trabajo (Form I-765) tuvo aumentos de tarifas en 2024; los tiempos de corte suelen ser de varios años.
Un niño en espera y un padre en detención
“Yo quiero volver con mi papá”, repite José Ángel, de 6 años, cuya vida cambió cuando su único cuidador, el venezolano José Ramón Pirela, fue puesto bajo custodia de ICE (Immigration and Customs Enforcement, la agencia federal de detención y deportación). Desde agosto de 2025, el menor reside con una familia amiga en Houston, mientras su padre —quien padece un trastorno del lenguaje y daño neurocognitivo leve— permanece detenido en el centro de Torrance, en Nuevo México. Según se informa, ICE ha rechazado solicitudes para liberarlo durante seis meses, pese a las dificultades del padre para valerse solo y al impacto de la separación en el menor.
Del asilo defensivo a una detención prolongada
La familia Pirela siguió la ruta de miles de solicitantes de asilo defensivo: ingresaron por El Paso en octubre de 2023, se presentaron ante autoridades, recibieron una Notificación de Comparecencia (NTA) y continuaron su proceso ante las cortes de inmigración de EOIR (Executive Office for Immigration Review). En septiembre de 2024, José Ramón presentó su I-589 (asilo) incluyendo a su hijo, y obtuvo un permiso de trabajo en mayo de 2025. Todo cambió el 29 de agosto de 2025, cuando fue arrestado en el condado de Tarrant, Texas, por un cargo presuntamente relacionado con “trademark counterfeiting”. Aunque allegados pagaron su fianza local, ICE lo retuvo y lo transfirió a custodia migratoria el 2 de septiembre. Su caso fue movido a la corte de Otero, donde —según se informa— tuvo una audiencia breve sin abogado en octubre de 2025.
El laberinto legal: tiempos, tarifas y opciones de salida
Para la comunidad hispanohablante, el caso ilustra cómo una detención penal puede activar un “hold” migratorio y conducir a detención de ICE incluso si se paga la fianza local. En procesos de asilo defensivo, los tiempos ante EOIR suelen extenderse por años debido al rezago; faltar a audiencias puede resultar en órdenes de deportación en ausencia. A nivel de trámites, USCIS (U.S. Citizenship and Immigration Services, que procesa solicitudes como el asilo afirmativo y permisos de trabajo) ajustó sus tarifas en 2024: la I-589 sigue sin costo, pero el Form I-765 (permiso de trabajo) aumentó y consolidó biometría; existen exenciones de pago para ciertos casos. Claves para solicitantes: presentar la I-589 dentro del año de la última entrada (salvo excepciones), mantener direcciones actualizadas con USCIS (Form AR-11) y EOIR (Form EOIR-33), y ejercer el derecho a abogado (a costo del solicitante). En detención, se puede pedir “parole” humanitaria a ICE o una audiencia de fianza ante un juez de inmigración, aportando arraigo, ausencia de peligro y planes de supervisión; condiciones médicas o cognitivas y el rol de cuidador principal de un menor pueden ser factores relevantes, según las políticas vigentes.
Impacto en familias y consideraciones de protección
Abogados de defensa —como Innovation Law Lab, que representa a Pirela— señalan que casos con discapacidad cognitiva pueden calificar para apoyos adicionales en detención, y recomiendan documentar condiciones médicas, lazos comunitarios y el interés superior del menor. La expansión del uso de detención y el endurecimiento de estándares en frontera han incrementado separaciones familiares, con consecuencias emocionales y legales para niños que quedan al cuidado de terceros. La comunidad puede buscar asistencia legal acreditada, líneas de ayuda de EOIR para fechas de audiencia y apoyo psicosocial, mientras se evalúan alternativas de custodia y patrocinio en caso de detención prolongada.
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