A Trump administration proposal seeks to limit access to H-1B visas by increasing costs for employers.
Key Takeaways
- El Departamento de Trabajo propone subir los salarios mínimos exigidos para H‑1B entre 21% y 33% al cambiar la fórmula del “salario prevaleciente”.
- Los percentiles usados en los cuatro niveles salariales pasarían, por ejemplo, del 17% al 34% en el nivel inicial y del 67% al 88% en el más alto.
- La medida se suma a un cargo de 100.000 USD para nuevas H‑1B y a cambios en el sorteo que favorecen salarios más altos; el cupo anual sigue limitado a 85.000 plazas.
- Analistas sostienen que la evidencia de que H‑1B deprime salarios estadounidenses es débil; it has been reported that los datos usados por el Gobierno comparan grupos no equivalentes.
- Si se aprueba, la regla podría reducir contrataciones de perfiles junior y desincentivar a pequeñas empresas que contratan talento extranjero temprano en carrera.
Qué propone la norma
El Departamento de Trabajo (DOL) sugiere recalcular el “salario prevaleciente” —el piso legal que un empleador debe pagar a un trabajador con H‑1B— elevando los percentiles usados para cada uno de los cuatro niveles de experiencia. En números, el DOL plantea aumentos salariales de entre 21% y 33% según nivel; por ejemplo, el nivel inicial subiría del percentil 17% al 34% y el nivel más alto del 67% al 88%. H‑1B es la visa más común para profesionales altamente cualificados y el cupo nuevo anual está limitado a 85.000 plazas (65.000 generales más 20.000 para graduados de maestría de EE. UU.).
Debate sobre la evidencia y la intención
La Administración ha argumentado que estas medidas corrigen abusos y protegen a trabajadores estadounidenses; it has been reported that la secretaria de Trabajo afirmó que no se tolerará el abuso del programa. Allegedly, según el Gobierno, H‑1B habría permitido a ciertos empleadores abaratar costos laborales. Sin embargo, analistas y economistas laborales cuestionan la comparación de datos que usa el DOL: dicen que confronta grupos con distinta experiencia y que las tablas de H‑1B no reflejan los salarios reales. Expertos sostienen que no hay pruebas sólidas de una brecha salarial entre trabajadores equivalentes por formación y experiencia.
Impacto práctico para solicitantes y empresas
Para trabajadores extranjeros y empleadores esto significa un potencial encarecimiento de la contratación: empresas podrían dejar de patrocinar perfiles junior o estudiantes internacionales recién graduados y priorizar talento senior que supere los nuevos umbrales. Pequeñas compañías y startups —menos capaces de absorber mayores costes— podrían recortar ofertas o optar por otros arreglos (trabajo remoto internacional, contratistas). La norma propuesta aún debe pasar por el proceso de reglamentación federal (comentarios públicos) y probablemente enfrentará demandas judiciales; por ahora no es un cambio final, pero indica una orientación política que afectará decisiones de contratación y planes de inmigración en el corto y medio plazo.
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